Liquidaciones Tributarias – Autoliquidaciones – Paralelas – Complementarias

¿Qué es una autoliquidación?

Autoliquidación. Casi todos los tributos estatales se gestionan en régimen de autoliquidación, porque se traslada al contribuyente la obligación de calcular (autoliquidar) la deuda tributaria que le corresponde. Salvo el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, en el que el régimen de autoliquidación no es obligatorio, sino optativo.

La autoliquidación, también denominada declaración-liquidación, la practica el contribuyente. Aunque es un acto de aplicación y cálculo de tributos, no es un acto administrativo.

La autoliquidación implica tanto la declaración de un tributo, formulada por el contribuyente, como también el cálculo e ingreso del impuesto que de esta se deriva.

El hecho de que la Administración acepte los ingresos derivados de las autoliquidaciones de los contribuyentes, no convierte esa aceptación en una liquidación o liquidación provisional, simplemente es la mera aceptación del ingreso correspondiente, sin prejuzgar ni la base ni la cuota del tributo.

¿Qué es una liquidación?

La liquidación, ya sea provisional o definitiva, la realiza la Administración Tributaria y, como tal, es un acto administrativo. Por liquidación ha de entenderse, única y exclusivamente, la que practica la Administración.

El proceso de gestión de tributos se inicia, generalmente, con la declaración (autoliquidación), que formula y presenta el contribuyente, y finaliza:

  • o bien con la liquidación, que practica la Administración
  • o bien cuando transcurre el período de prescripción (en general 4 años después de la fecha límite para la presentación de la autoliquidación).

La liquidación la podemos definir como el acto administrativo de gestión de tributos, por el cual la Administración determina, con carácter provisional o definitivo, el importe de la deuda tributaria que corresponde pagar al contribuyente. La liquidación pone fin al procedimiento de gestión y, si se notifica debidamente y en plazo, obliga al contribuyente a pagar la deuda tributaria.

Al practicar liquidaciones, la Administración no está obligada a ajustarse a lo declarado por los sujetos pasivos en sus declaraciones, pero sí a notificar la liquidación, justificando la base y cuota de la liquidación, y además debe indicar: los medios de impugnación contra las mismas y el lugar, plazo y forma de pago de la deuda tributaria.

Las liquidaciones provisionales son recurribles mientras que las definitivas no (salvo casos excepcionales). Las provisionales pueden ser modificadas por la Administración (por ejemplo, por aceptarse las alegaciones del contribuyente), a diferencia de las definitivas.

La administración puede formular declaraciones provisionales:

  1. Cuando el contribuyente haya presentado una declaración por un impuesto, y siempre de acuerdo con los datos declarados por el contribuyente y los justificantes presentados con la declaración o requeridos por la Administración.
  2. Cuando la Administración tenga pruebas suficientes que pongan de manifiesto la realización de un hecho imponible no declarado por el contribuyente o que se ha declarado por un importe incorrecto.
  3. Cuando un contribuyente haya solicitado la devolución y el importe de la devolución concedida por la Administración no coincida con el solicitado por el sujeto pasivo.

¿Qué son las Paralelas?

Un tipo de liquidación provisional son las conocidas como “Paralelas” (las liquidaciones en las que en dos columnas figuran lo declarado por el contribuyente y lo calculado por la Administración)

Tales liquidaciones paralelas son un tipo de liquidaciones provisionales. Para practicar tales liquidaciones, los órganos de recaudación de la Administración pueden llevar a cabo las actuaciones de comprobación limitada que sean necesarias. Pero en ningún caso tales actuaciones pueden extenderse al examen de la documentación contable de actividades empresariales o profesionales, dado que dicha labor compete, única y exclusivamente, a los órganos de Inspección.

¿Cuándo una liquidación pasa de ser provisional a ser definitiva?

Las declaraciones son definitivas, después del procedimiento de alegaciones de una liquidación provisional, con el acta definitiva de inspección o por no haber sido comprobada dentro del plazo legal, cuatro años.

 

¿Qué son las complementarias y la rectificación de autoliquidación?

Véase: ¿Puedo rectificar un autoliquidación, si he cometido un error?

 

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4 respuestas a Liquidaciones Tributarias – Autoliquidaciones – Paralelas – Complementarias

  1. Alex dijo:

    Estimado Sr. Ullastres:

    Espero dirigirme a Ud. en el apartado correcto de estas páginas.

    He recibido de la Agencia Tributaria una carta titulada “Notificación del trámite de alegaciones y propuesta de liquidación provisional”, en que cuestionan la deducción por vivienda habitual diciendo

    “de los datos que obran en poder de esta oficina se comprueba que en el inmueble que el contribuyente declara como vivienda habitual se ha producido un consumo eléctrico mínimo en los tres últimos ejercicios. De ello se desprende que dicho inmueble no ha estado habitado durante el ejercicio 2013, y por ello se incumple el requisito necesario para la aplicación de la deducción por adquisición de vivienda habitual”.

    Después los documentos presentan una propuesta de liquidación que resulta en una cuota adicional a pagar por dicho ejercicio. Lo que quisiera preguntar es lo siguiente:

    1. ¿Existe un mínimo de consumo exigido? Es cierto que en el año 2013 mi consumo de electricidad es inusuablemente escaso, por razones que puedo explicar en mis alegaciones, pero en los años 2011 y 2012, a los que también hace referencia la notificación el consumo ha sido normal, de unos 900 y unos 600 kwh respectivamente. Añado que vivo solo, ausentándome la mayor parte del día. ¿Dónde puedo encontrar el dato referente al consumo mínimo?

    2. A pesar de que mi consumo de luz fue escaso el año pasado, la vivienda en que habito es mi única y resido en ella permanentemente desde el año 2004, con todos los requisitos cumplidos (empadronamiento, cuotas hipotecarias, seguro de hogar, IBI, cuotas de basura, etc.). También recibo a esta dirección todo mi correo tanto oficial (bancos, seguridad social, facturas – por otra parte, la mayor parte de éstas las consulto en formato electrónica) como privada. He tenido instalado Internet desde el año 2004, y a partir del año pasado la fibra óptica y televisión por Internet. A mis alegaciones voy a adjuntar toda esta documentación, además de una declaración del presidente de la comunidad. ¿No demuestran también estos datos que resido en dicha vivienda?

    Aprecio mucho que dedique su tiempo a contestar a nuestras preguntas, y entiendo que Ud. no puede contestar con rapidez. Sin embargo, me permito mencionar que me queda una semana de tiempo para presentar mis alegaciones.

    Para terminar, quisiera expresar mi extrañeza acerca del procedimiento de Hacienda de confiar exclusivamente en los datos de consumo eléctrico para determinar si una vivienda está habitada o no. ¿No podría una persona con ánimo de engaño encargarse de que una vivienda de playa, para poner un ejemplo, tenga el consumo suficiente, sin residir permanentemente en ella para así efectuar la deduccción por vivienda habitual? Y yo – y supongo que muchos otros – que vivo modestamente, con medidas de ahorro energético, me veo castigado por ello. Además, confieso mi total desconocimiento acerca de esta ley, sencillamente no sabía que existía un consumo mínimo exigible. Por otra parte, según veo en los foros, la Agencia Tributaria no indica en ninguna parte cuál es ese consumo mínimo y, según he visto en los comentarios de distintos foros, tampoco lo dice si se pregunta directamente. ¿Se trata de pura arbitrariedad?

    Con un cordial saludo.

  2. Francisco dijo:

    Hola Javier:

    Me pregunto si me puedes ayudar. He estado trabajando como funcionario de la UE en Suecia unos años conservando siempre mi residencia fiscal en España. Ya no estoy en Suecia pero conservo unas cuentas de ahorro que declaré mediante el 720. Este año, dado que entendí que había que declarar rentas mundiales incluí en rendimientos mobiliarios los intereses de dichas cuentas, encima me confundí incluyendo un importe deducible que no lo es (correspondiente a comisiones de las cuentas). Por supuesto a hacienda no le cuadran los números así que me han abierto un procedimiento de verificación de datos. Coincidencias de la vida, la hacienda sueca que nunca me pidió nada, ahora me ha mandado una factura conforme me piden un 30% del importe del interés devengado por mis cuentas a pagar antes de diciembre.

    Y ahora, ¿qué? ¿Contesto simplemente a la agencia tribuaria con los certificados bancarios de los datos correctos?¿Se deben o no declarar en el IRPF los intereses de las cuentas en el extranjero?¿Debería pagar a la hacienda sueca o no? ¿O desgravarme lo que pague haciendo una complementaria en España?

    Muchas gracias por tu ayuda y saludos,

    Francisco

    • Con los suecos el problema puede estar en que consten en la skattevaten como residente en Suecia. Aporta un certificado de residencia fiscal en España.

      Adicionalmente la AEAT ya recibe intercambió de datos fiscales con Suecia, tienen los correspondientes hasta el año 2009.

      En tu IRPF debes declarar los intereses cobrados en Suecia.

      Si necesitas alguna aclaración más puedes llamarme.

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